
Una vida enteramente dedicada al amor de Cristo y a la misión.
La Vida Religiosa Consagrada es una vocación cristiana vivida por mujeres que responden al llamado de Dios para seguir a Jesucristo, poniendo toda su vida al servicio del Reino.
En las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús, ese llamado toma forma en la espiritualidad misionera inspirada por Santa Francisca Javier Cabrini. Alimentadas por el amor del Corazón de Jesús, las hermanas buscan testimoniar el Evangelio a través de la cercanía, el servicio y la promoción de la dignidad humana.
Presentes en comunidades, parroquias, obras educativas, proyectos sociales, casas de retiro y diversos espacios de misión, comparten el carisma cabriniano con laicos y con todas las personas que desean construir una sociedad más fraterna, justa y solidaria.
Más que una profesión o un estilo de vida, la vocación religiosa es una respuesta de amor que se renueva a diario en el encuentro con Dios y en el servicio a los hermanos.
La vida en misión









Un mismo corazón, una única misión
En diferentes lugares, culturas y realidades, las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús continúan la misión iniciada por Madre Cabrini: hacer visible el amor de Dios a través de la educación, la evangelización, la promoción humana y el cuidado de los más vulnerables.
Cada comunidad está llamada a testimoniar que la misión nace del encuentro con Cristo y se concreta en el servicio generoso a la vida.
