Las hijas de Cabrini
Las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús son una congregación de religiosas consagradas, fundada por Santa Francisca Javier Cabrini en 1880. Presentes en cinco continentes y dieciséis países, viven la misión de hacer visible el amor de Cristo a través de la educación, la asistencia social, la salud, la pastoral y la promoción de la dignidad humana.

Unidas por el mismo carisma, Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús provenientes de distintos países.
Nuestra misión
Testimoniar los valores del Evangelio, ser portadoras del amor de Cristo junto a los más vulnerables, fortalecer nuestro servicio y compromiso con la defensa de la dignidad humana, el cuidado de la Casa Común y la promoción de la cultura de la paz.
Nuestra presencia en el mundo
Inspiradas por el espíritu misionero de Santa Francisca Javier Cabrini, las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús están presentes en dieciséis países, llevando adelante su misión de evangelización, educación, cuidado, promoción de la dignidad humana y servicio a los más vulnerables.
Países con presencia misionera
Inspiradas por Madre Cabrini
Inspiradas por el ejemplo de Madre Cabrini, se dedican a la evangelización, a la educación, a la promoción de la salud, a la acción pastoral y al cuidado de las personas en mayor situación de vulnerabilidad, acogiendo a hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos, sin distinción de nacionalidad, cultura o condición social.
Presentes en países desarrollados y en vías de desarrollo, las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús buscan responder a las necesidades concretas de cada comunidad local, promoviendo la dignidad humana, la solidaridad y la esperanza.
"Ningún trabajo será demasiado difícil, ninguna tierra demasiado lejana, ninguna persona demasiado herida para el amor del Corazón de Jesús y para todos los llamados a ser portadores del amor de Cristo en el mundo."
Una misión que se renueva
Esta misión es compartida con innumerables laicos y colaboradores que, unidos al carisma cabriniano, siguen haciendo presente en el mundo el amor del Sagrado Corazón de Jesús.
En cada país, en cada comunidad, en cada gesto de cuidado, el sueño de Madre Cabrini se renueva y se extiende como semilla fecunda.
